La aventura de ser maestra la inicie hace 28 años con cierto temor pues no estaba preparada para ello. Pero tenía el entusiasmo y las ganas de aprender, así que me dedique a aprender a ser docente, aun hoy prosigo en el camino con la necesidad de poder actualizarme.
Puedo decir que toda mi vida ha sido ser maestra, donde todos los días es un nuevo aprendizaje para la vida, donde es necesario tener espíritu de servicio para poder combatir el malestar docente (saber escuchar y orientar, ser tolerante).
Los compañeros con los que comparto esta aventura son de toda la vida, entre nosotros siempre nos hemos apoyado, algunos se están retirando pero yo proseguiré mi aventura.
miércoles, 20 de mayo de 2009
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